Si te perdiste los correos anteriores...
Un amigo escritor me contó algo la semana pasada. Algo que no debería contarte. 🤫 Pero no puedo guardármelo. Me dijo que conoció a alguien. Alguien que le cambió la forma de ver las cosas. Al principio se hicieron los locos. Hablaban de negocios. De proyectos. De “estrategia.” 😏 Pero había algo más ahí. Una tensión. Una curiosidad que ninguno de los dos quería admitir. Hasta que un día, esa persona le dijo: “¿Y si probamos algo… nuevo?” 😏👀 Él se hizo el que no le interesaba. Pero le interesaba. Mucho. Así que dijo que sí. 🫣 Quedaron una noche. 🌙 Todo estaba listo. Las luces bajas. La música perfecta. La expectativa por las nubes. Él se había preparado. Había leído cosas. Había visto tutoriales. 📱 (Sí, tutoriales. 🫠) Se sentía listo. Y cuando llegó el momento… Se congeló. 🥶 No sabía por dónde empezar. Las manos le temblaban. Intentó hacer lo que había visto en los tutoriales. Pero nada salía como se suponía. Ella lo miraba esperando algo… 😐 Y él ahí. Trabado. Sudando frío. Duró como 3 minutos. ⏱️ Literal. Cuando terminó, ella lo miró con esa cara de: “¿Ya?” 😵💫 Y él se quedó ahí. Sentado. Mirando al techo. Pensando: “Esto definitivamente no es para mí.” 💀
Por si acaso... Te hablo de email marketing, mente cochina. 🫢 Mi amigo “probó hacer email.” Y fue un desastre. Pero lo que él hizo esa noche no era email marketing. Era improvisar. Hace unos meses me pasó algo que explica esto mejor que su vergüenza. Un cliente me contrató para instalar su Email Engine. Pero antes de contratarme a mí, tenía a otra persona encargada del email. Un muchacho que — resulta — había sido alumno mío. El cliente lo despidió. No porque fuera malo escribiendo. No porque no trabajara duro. Lo despidió porque pensaba que estaba haciendo email marketing… Pero no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Mandaba correos. Sí. Tenía una lista. Sí. Usaba ActiveCampaign. Sí. Pero no tenía sistema. No tenía una Arquitectura de Creencias que moviera a las personas de “interesante” a “necesito esto.” No tenía un Anti-Lead Magnet que filtrara compradores desde el día 1. No tenía una capa de monetización que convirtiera esa relación en ventas predecibles. Tenía… correos sueltos. Newsletters sin dirección. Secuencias sin estrategia. Emails que existían porque “hay que mandar emails.” Eso no es Email Engine. Eso es tirar al arco con los ojos cerrados y quejarte de que no metes goles. Y aquí está lo importante: Cuando yo entré y construimos el sistema completo, las 3 piezas, los resultados no tardaron. Misma lista. Misma audiencia. Mismo producto. La diferencia no fue el tamaño de la lista. No fue la herramienta. No fue el “talento para escribir.” Fue el sistema. Email Engine no es “hacer email marketing.” Es instalar un activo que trabaja por ti 24/7. Es la diferencia entre cocinar sin receta tirando ingredientes al sartén a ver qué sale, y seguir un proceso que alguien ya probó 100 veces y que produce el mismo resultado cada vez. Entonces cuando dices “ya lo probé y no funcionó”… Te creo. Probaste algo. Y no funcionó. Pero lo que probaste no era esto. Mi amigo también pensó que “eso no era para él.” Hasta que alguien le enseñó cómo se hace de verdad. Ahora no puede parar. 😏 Mañana hablamos de otro complejo que te está frenando. Y sí… Tiene que ver con el tamaño. 🍆 Nos vemos, Andrés “Copy Midas” Rueda |
Recibe cada mañana una carta con estrategias de monetización, storytelling y sistemas para convertir tu audiencia en ingresos predecibles.
Este es el mensaje que me envió uno de los suscriptores al newsletter el mes pasado. Y me pegó duro. Porque durante años sentí exactamente lo mismo. Publicaba 15, 20 piezas a la semana en Instagram. Y cada lunes… empezaba de cero. Como si nada de lo anterior hubiera existido. El algoritmo no tiene memoria. Tú le das contenido, él te da dopamina barata. Y al día siguiente te pide más. Eso no es un sistema de ventas. Es una rueda de hámster con filtros bonitos. ROI Accelerator Voy a trabajar...
¿Cómo haces para tener una fila de clientes desde las 8am incluso antes de que abras? ¿Cómo haces para que tu negocio no invierta nada en publicidad, marketing, influencers o estrategias populares… y aun así tenga lista de espera? Esta es la historia de Les Amis Bizcochería. Un restaurante repleto de Demanda Reprimida. Feliz día para todas las grandiosas mujeres que me siguen en este newsletter. Hoy debíamos salir a celebrar con Katia y Tom. Y qué mejor lugar para hacerlo que un sitio...
Si te perdiste los correos anteriores... [NL #3] 100 mil usd mensuales con una sola automatización… [NL #4] No debía leer esto... [NL #5] La servilleta que le dibujé a mi amigo [NL #6] 50 lugares de barbecue. Solo 1 tiene fila. [NL #7] 11 días sin postear. 6 personas queriendo comprar. [NL #8] Ya lo probó 💦🫢… y no le gustó 😵💫 [NL #9] La tengo pequeña 🍆 [NL #10] Me duele la cabeza 🤕 Ya abrimos puertas a ⚡️Sprint… Si quieres unirte dale clic aquí ¿Será que tiene a otro? Esa pregunta que nadie...